ESCRIBIR BIEN: TU TARJETA DE VISITA

A pesar de estar en un mundo en el que cada vez hay más cosas que podemos hacer automatizadas, como trabajadoras/es sociales, debemos seguir elaborando nuestros informes sociales y dictámenes periciales de una manera artesanal.


En la gran mayoría de formaciones, estudiamos que el dictamen pericial deberá ser conciso, claro, sencillo y preciso. Su contenido deberá seguir un orden lógico y estructurado.

Por tanto, el/la perito tendrá que ser meticulosa y ordenada durante todo el trabajo, es decir durante el análisis, estudio y presentación de la información del caso con el que estamos trabajando.

Esto que parece sencillo de aprender, no resulta tan fácil cuando tenemos que realizarlo, presentando a veces informes o dictámenes con información que no es relevante, con datos de terceras personas que no deberían aparecer o con un exceso o defecto de tecnicismos.

Dice el refrán que "en el justo medio esta la virtud". Con este pequeño post, queremos dar unas claves básicas que nos faciliten acercarnos ese “justo medio”.

  • Contar con un diccionario de sinónimos y antónimos, con un doble objetivo, por un lado, evitar repetir el mismo término durante la redacción y por otro ir enriqueciendo nuestro lenguaje.

  • No solo debemos conocer las palabras que le son propias al trabajo social, si no que deberemos estar familiarizadas con el lenguaje jurídico. Para esto, podemos leer jurisprudencia relacionada con nuestra especialización como peritos. Y/o adquirir alguno de los números libros que hay de técnicas de expresión escrita para juristas.

  • Tener claro cuál es el objetivo de nuestro dictamen durante todo el tiempo que lo estamos redactando.

  • Ser conscientes que ni jueces, ni abogados, tienen por qué conocer nuestras abreviaturas técnicas, jerga profesional, evitándolas para redactar un dictamen más eficaz.

  • Emplearemos principalmente la 1ª persona del plural si el dictamen está elaborado por varios peritos o en singular si es un único profesional.

  • Un Dictamen nunca puede parecer ambiguo, ni en el contenido, ni en las conclusiones, para evitar esto, usaremos siempre la voz activa.

  1. Ejemplo V. Activa: “La peritada ha recibido una amenaza”

  2. Ejemplo V. Pasiva: “Una amenaza ha sido recibida por la peritada”

  • Para conseguir que nuestro lenguaje sea preciso, deberemos documentar los datos reflejados.

  • La objetividad la conseguiremos, realizando una cuantificación y ponderación adecuada de los factores sociales estudiados. Evitando fórmulas que inviten a la subjetividad: “en mi opinión” “estimo que” “creo que” “aparentemente”

Existen mucho más contenido referente a este tema, tanto como para que haya formaciones específicas. Aquí solo presentamos una pequeña píldora informativa.


A modo de resumen, para escribir bien, tenemos que tener una idea clara de lo que queremos escribir, conocer a quien va dirigido, conocer las técnicas de expresión escrita que nos permitan usar un lenguaje sencillo y claro, preciso y correcto.

Si estás interesa/o en ampliar la información de libros o cursos sobre este tema, puedes dejarnos un comentario, te contestaremos a la mayor brevedad posible.


Bibliografía:


7 visualizaciones

Entradas Recientes

Ver todo