Visita a Domicilio: profundizamos


Lo que diferencia una visita social de una visita a domicilio es entre otras cosas que la profesional se basa en una metodología, una técnica y un procedimiento inspirado en teorías y modelos de intervención del Trabajador/a Social. Además, por mucho que el/la profesional quiera mostrar cercanía, siempre se dará una relación no simétrica.


¿Qué valoramos en una visita a domicilio: lo excepcional o lo cotidiano? Como profesionales son varias las motivaciones que vamos a tener para realizar esta visita, por que ha sucedido algo excepcional que hace imprescindible nuestra valoración in situ, por ejemplo: una denuncia por parte de una comunidad de vecinos de un posible "Diógenes". O bien, porque es necesario conocer la cotidianeidad de la persona con la que estamos interviniendo para ajustar nuestros objetivos, por ejemplo: una familia perceptora de la Renta Mínima de Inserción con hijos menores a cargo.


Origen de la VAD: La visita domiciliaria en el trabajo social está vinculada al origen religioso, caritativo y filantrópico de la profesión. En este punto es necesario destacar la figura de Concepción Arenal, que en la ayuda a los pobres, establece una distinción entre beneficencia, filantropía y caridad. Otras pioneras del trabajo social como, M. Richmond, O. Hill o J. Shaw Lowed, articularon intervenciones basada en el hogar.

Goffman y su método del microanálisis (desarrollar)

La visita aun siendo útil, presenta limitaciones, ya que solo permite recoger aspectos concretos de la cotidianidad a pesar de la mirada holística que aporta el trabajador/a social. A pesar de esas limitaciones siempre será mucho más conveniente realizar la Visita a Domicilio y conocer la realizad con la que estamos interviniendo in situ, en lugar de quedarnos con solo lo observado en el despacho.


Principios que rigen la VAD: como profesionales nos deberemos conducir por principios éticos establecidos en el Código Deontológico, tales como la no maleficencia, la autonomía, la justicia y por supuesto, respeto a la intimidad. A veces, surgen dilemas éticos durante la visita, por ejemplo, a veces se prioriza la obtener una información sobre una realidad no modificada, presentándonos en los domicilios sin previo aviso. A pesar de la "buena intención" estamos dejando a un lado los principio de confianza, respeto y no enjuiciamiento. Como profesionales, contamos con herramientas para afrontar y convertir las resistencias que pueden surgir antes y durante la realización de la VAD, partiendo siempre de nuestra capacidad empática para situarnos en la posición de la persona/ familia que vayamos a visitar.


La VAD, tal y como dice Salazar (1993) en su libro titulado: "La visita domiciliaria en el programa de salud familiar", puede ser entendida como: actividad, técnica, programa y servicio.


Aplicado al Trabajo Social Forense, se hace imprescindible realizar estas visitas, haciendo mención especial en aquellos casos en los que hay menores. No es lo mismo estar realizando un peritaje sobre una Negligencia Médica y quedarnos únicamente en el relato de la persona peritada, respecto a las dificultades que tiene ahora para acceder al domicilio, que acudir allí y comprobar de forma fehaciente esa información. Este paso permite obtener una información muy solvente de cara tanto a la aportación del dictamen, como a su posterior ratificación en juicio.


La VAD, no se puede dejar a la improvisación, debemos seguir una metodología para que realmente sirva en la consecución de nuestros objetivos. Estos deberán ser coherentes con el resto de objetivos establecidos en la intervención. Según Quiróz, distingue 10 Fases:


  • 1ª Fase: Planificación de la Visita

  • 2ª Fase: Formulación de las Hipótesis

  • 3ª Fase: La llegada a la Casa

  • 4ª Fase: La Fase Social

  • 5ª Fase: La Aclaración del Plan de la Visita

  • 6ª Fase: La Ejecución del Plan de la Visita

  • 7ª Fase: La Fase Crítica

  • 8ª Fase: La Confrontación de las Hipótesis

  • 9ª Fase: La Fase Final

  • 10ª Fase: El análisis de los Registros.

Cada profesional le dará a la visita su impronta personal, sin embargo esto no es un obstáculo para ser riguroso en la recogida de información, utilizando la VAD como una herramienta o instrumento de trabajo y no un fin.


Fte. “La visita domiciliaria en el Trabajo Social. Experiencias en los entornos de Bogotá, Valparaíso y Sevilla" Valentín González Calvo.

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